Aquí los indios son los que naufragan

Estoy trabajando en el doctorado con la crónica de Indias, específicamente con las expediciones españolas hechas a esa zona que hoy es el sur de EUA que acarreó naufragios y una cierta tortura de los indios a los españoles (tómenla, barbones, por fin una de cal por las que iban de arena). Anoche me quedé hasta las tres de la mañana leyendo la crítica de mi corpus de investigación. Luego me dormí tranquila pero tratando de ordenar/construir mi planteamiento. Para no hacerles el cuento largo, hoy desperté con una sensación en el pecho de sollozo, pero el sollozo en el sueño me dijo – “despiértate (porque esto te duele, es demasiado para ti)”.

Desperté y no habían lágrimas en mis ojos pero sí la sensación en el pecho. Con esto de otro año más de la Revolución y ‘la manga del muerto’ que igual que la Independencia desde niña no celebro (excepto en cierta época y por motivos distintos a la mera revolución porque en mi pueblo las escuelas solían organizar desfiles muy creativos el 20 de noviembre en el que lucía toda mi gracia infantil y mi ansia de expresarme se calmaba) y no me contagia fe en absoluto, ando muy pensativa acerca de mi participación ‘patriótica’ y mi incursión pasada en la educación indígena multicultural en Oaxaca y lo feliz que me hacía, etcétera.

Bueno, pues soñé que en tiempos actuales estaba la misma explotación de los indios (sé que nuestra realidad actual no está lejos de eso) en las formas de la Colonia y que yo llegaba a un pueblo como una especie de mediadora. Resultaba que ni bien me había compenetrado con la situación y antes de que pudiera intervenir directamente en la vida de los indios (quienes físicamente eran como chamulas pero iban vestidos ya como occidentales) un mandamás los mandaba a una expedición pero era bien sabido que esas expediciones eran una amenaza porque además de pasar trabajos excesivos en el barco, las condiciones climáticas no eran las mejores y su vida corría peligro. Cuando uno de los muchachos indígenas me lo comunicaba, me daba rabia y dolor de que fueran a ir para allá, si ellos no oponían nunca resistencia se los iban a seguir jodiendo, necesitaban empezar a oponerse, le pregunté al mismo muchacho a dónde irían, me dijo que a las Indias (que en mi sueño significaba Tierra Firme y luego la isla Borinquen);  le dije –”¿y dónde está?” Y se alzó de hombros con una mirada triste. Me molesté más y casi le grité: – “¿cómo no sabes? ¡debes saber porque se los están chingando por eso! ¡tienes que conocer la tierra!”.

Por un segundo él me miró como pidiendo auxilio sin decir una palabra, sabíamos que él no podía hacer mucho por sí mismo en esas condiciones.  Luego, cuando ya me iba a compadecer de él, algo me dijo que no era el momento, que estuviera más alerta y sí, hice bien en pensarlo, porque inmediatamente después él me puso un dedo índice sobre mi párpado izquierdo y yo sabía que eso era para embrujarme. Por instinto y casi con violencia retiré su mano de mi párpado y dije: – “No”, ahí fue el sollozo; por un lado, sentía enojo, dolor e impotencia de ver cómo se los jodían, se los llevarían una vez más a un viaje riesgoso y por el otro, sentía miedo de dejar embrujarme porque no era la forma correcta, con ello me ponía a mí en peligro también. Interrumpí el ritual de su dedo porque tuve miedo de quedar sin voluntad: sería como ellos y me perdería. Definitivamente yo no tenía que ser como ellos, yo era distinta, la punta de su dedo tenía sangre.

Alguien en quien confío, después de escuchar mi sueño me dijo:

– ¿Qué te enoja, Luci; dónde no quieres ir?

Y luego:

– ¿A qué le temes que te pierda; a quién, quién quiere perderte?

Trato de responderme sinceramente. El indio era yo, la mediadora era yo. Por eso todo el orden de la historia real se trastoca.

Anuncios

4 comentarios sobre “Aquí los indios son los que naufragan

  1. Aunque el blog es un espacio de libertad, en donde uno puede vertir todo lo que desee, hay que respetar ciertas formas. Puntos y aparte, comillas o guiones largos en cada diálogo, y más puntos y aparte.

    Tu sueño -y tu blog en general- es muy bueno como para que un lector lo desdeñe por estar en un solo parrafote.

    ¿En qué acabó todo? ¿qué te respondiste?

  2. Jajaja, qué censor. Es que no le entiendo al “wordpress”: si pongo puntos y aparte me baja mucho el párrafo como si le hubiera dado dos espacios y no me gusta cómo se ve. El guión largo no lo tiene ni mi ‘word’ ni mi editor de “wordpress” y ha sido un problema desde todos los tiempos. Las comillas en los diálogos sí las puse. Sí, se que esta falla es una ironía en una maestra en literatura (estaba muy cansada) y ahora mismo lo corregiré, aunque creo que eres un poco duro pues te conozco contactos de blogroll y gente íntima hasta con faltas de ortografía y transliteraciones involuntarias, pero en fin, eso no me justifica (no porque existan descuidados yo puedo serlo), menos aún cuando conozco las reglas gramaticales, ortográficas, de puntuación, etc. Gracias por comentar y por criticar, eres un asiduo e ideal lector, tal vez el único.

  3. Pispiration: ¿Así está mejor? hasta le puse un título más corto ¿Ya ves que se alarga el texto? En fin, se hace lo que se puede, entre la escritura del proyecto. Aún estoy masticando lo que me responderé pero eso no lo puedo anotar por acá, eso es “éntimo de la éntimidá”. Pa’ que veas que seguí tu consejo, acomodé en párrafos también la reseña anterior 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s